Patrimonio de la humanidad es el título conferido por la UNESCO (La Organización de las Naciones, la Educación, la Ciencia y la Cultura) a lugares específicos del planeta para catalogar, preservar y dar a conocer su importancia cultural o natural para la herencia común de la humanidad.
Quiero enseñaros estos sitios y monumentos maravillosos y aseguraros, que los lugares menos conocidos os van a sorprender gratamente.

miércoles, 26 de abril de 2017

Patrimonio inmaterial de Malí

El espacio cultural del yaaral y del degal
 Abarca las vastas tierras de pastoreo de los peuls del delta interior del Níger. El yaaral y el degal designan las festividades que marcan la travesía del río en la época de la trashumancia. Dos veces al año, manadas de ganado cruzan las tierras áridas del Sahel y los llanos inundables de la cuenca interior del río Níger. Las fiestas se celebran siempre un sábado, un día propicio según la creencia popular peul, y su fecha exacta se determina según el estado de los pastos y el nivel del río. Estos festivales dan lugar a expresiones culturales variadas. Se organizan concursos para premiar a la manada mejor adornada, los vaqueros recitan poemas pastorales que relatan sus aventuras durante los largos meses de trashumancia y las mujeres jóvenes se ponen sus mejores prendas y sus joyas más finas para aclamar a los vaqueros con cantos. Estos dos acontecimientos, que se remontan al asentamiento de los peuls en la región hacia el siglo XIV, son la clave del modo de vida de estos pueblos. La gestión de los pastos, el trazado de las rutas de trashumancia y la reunión de las manadas en puntos específicos han mejorado la organización del acontecimiento y han permitido agrupar a mucha más gente, transformando estas fiestas pastorales en acontecimientos importantes. Al reunir a representantes de todos los grupos étnicos y de todas las corporaciones profesionales del delta – ganaderos peuls, arroceros markas o nonos, cultivadores de mijo bámbaras y pescadores bozos – el yaaral y el degal continúan renovando los pactos intercomunitarios y reforzando la cohesión social. 

                                                             fuente: Unesco




                                                              fuente: Unesco


La refección septenal de la techumbre del Kamablon, casa sagrada de Kangaba
Los malinkés y otras poblaciones de la región del Mandén, situada al sudoeste del Malí, se reúnen cada siete años en la aldea de Kangaba para celebrar la instalación de un nuevo techado de paja en el Kamablon, “la casa de la palabra”. Construido en 1653, este notable edificio de planta circular alberga objetos y mobiliario de gran valor simbólico para la comunidad y, además, es sede del consejo de la aldea. La celebración la organizan conjuntamente los miembros de clan Keita –descendientes de Sundiata Keita, fundador del Imperio del Malí– y los griots del patronímico Diabaté, que son los depositarios de la historia del Kamablon. La refección de la techumbre ofrece la oportunidad de evocar la historia y la cultura del Mandén a través de las tradiciones orales, así como de reforzar los vínculos sociales, resolver conflictos y formular vaticinios sobre los siete años venideros. En los cinco días que duran las festividades, los jóvenes de veinte a veintiún años de la comunidad desmontan el techado antiguo y lo sustituyen por otro nuevo siguiendo las instrucciones y orientaciones de sus mayores que, al mismo tiempo, transmiten su saber acerca de la casa sagrada y de su construcción, historia y valor simbólico. Los griots de la vecina aldea de Kela rinden homenaje a Sundiata narrando la historia oral del Mandén.  



                                                        fuente: Unesco


La Carta del Mandén, proclamada en Kurukan Fuga
A principios del siglo XIII, a raíz de una gran victoria militar del fundador del Imperio Mandinga, este soberano y su areópago de sabios, reunidos en asamblea en Kurukan Fuga, proclamaron la Carta del Nuevo Manden, que recibe su nombre del territorio de la cuenca alta del río Níger situado hoy de uno y otro lado de la frontera entre Guinea y Malí. Esta carta es una de las constituciones más antiguas del mundo, aunque sólo existe en forma oral. Consta de un preámbulo y siete capítulos en los que se proclaman: la paz social en la diversidad, la inviolabilidad del ser humano, la educación de las personas, la integridad de la patria, la seguridad alimentaria, la abolición de la esclavitud por razia y la libertad de expresión y comercio. Pese a la desaparición del Imperio Mandinga, las palabras de la Carta y una serie de ritos conexos se siguen transmitiendo de padres a hijos, en forma codificada y oral, dentro de los clanes de la tribu malinké. Para mantener viva esta tradición, todos los años tienen lugar ceremonias conmemorativas de la histórica asamblea en la aldea de Kangaba, adyacente al vasto claro de bosque de Kurukan Fuga que está emplazado actualmente en el territorio del Malí, cerca de su frontera con Guinea. La celebración de estas ceremonias cuenta con el apoyo de las autoridades locales y nacionales del Malí, y en particular con el de las autoridades consuetudinarias para quienes la Carta del Mandén no sólo es una fuente de normas jurídicas, sino también un mensaje de amor, paz y fraternidad que ha perdurado a través de los siglos.

                                                          fuente: Africanidad


El sanké mon, rito de pesca colectiva en la laguna de Sanké
Es un rito de pesca colectiva celebrado en la ciudad de San, situada en la región de Segu, en Malí. La celebración de este rito tiene lugar los segundos jueves del séptimo mes lunar, a fin de conmemorar la fundación de la ciudad. Las festividades rituales dan comienzo con sacrificios de gallos y cabras, y con ofrendas de los vecinos a los espíritus que pueblan la laguna de Sanké. A continuación, tiene lugar una pesca colectiva que dura quince horas y se efectúa con redes de mallas gruesas y finas. Después, en la plaza pública, al son de diversos tipos de tambores y con arreglo a una coreografía especial, bailarines buwa de San y pueblos de los alrededores, vestidos con atuendos tradicionales y tocados con sombreros adornados de cauris y plumas, ejecutan una danza con máscaras. El sanké mon no sólo marca el comienzo de la estación lluviosa, sino que también plasma la cultura local a través de las expresiones artísticas, la artesanía y los conocimientos y prácticas vinculados a la pesca y los recursos hídricos. Asimismo, refuerza los valores colectivos de cohesión social, solidaridad y paz entre las comunidades locales. En los últimos años, la popularidad de esta celebración ritual ha decaído, lo cual pone en peligro su existencia. 

fuente: La casa de Polimaimena - WordPress.com


                                                   fuente: variedades - blogger


La aparición de máscaras y marionetas de Markala
Es una fiesta ritual celebrada por las comunidades de los bambaras, bozos, markas y somonos de la comarca de Markala, que va acompañada por danzas con máscaras, músicas de tamtanes y canciones interpretadas por bailarines y marionetistas. Las máscaras y marionetas simbolizan el vínculo sagrado entre el ser humano y la naturaleza, a través de la representación de determinados animales que encarnan virtudes sociales específicas. Durante la estación seca, se imparte a los jóvenes neófitos la instrucción y los conocimientos necesarios para prepararlos al paso a la edad adulta. Los ritos de iniciación tienen lugar en un bosque sagrado situado a orillas del río Níger, en el que los hombres adultos transmiten a los muchachos jóvenes los conocimientos y prácticas pertinentes. La iniciación finaliza con libaciones y ofrendas a los espíritus protectores y las fuerzas ocultas para que consientan en hacer de los muchachos hombres hechos y derechos, dispuestos a llevar la máscara y a danzar. Después de los ritos de iniciación, la celebración del fin de las cosechas ofrece una plataforma para que las diferentes culturas locales se expresen por medio de plegarias, músicas, cantos y danzas que anuncian la llegada de la temporada de pesca individual y colectiva.

                                                                fuente: Unesco


                                                                  fuente: Unesco


                                                               fuente: Unesco

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