Patrimonio de la humanidad es el título conferido por la UNESCO (La Organización de las Naciones, la Educación, la Ciencia y la Cultura) a lugares específicos del planeta para catalogar, preservar y dar a conocer su importancia cultural o natural para la herencia común de la humanidad.
Quiero enseñaros estos sitios y monumentos maravillosos y aseguraros, que los lugares menos conocidos os van a sorprender gratamente.

jueves, 28 de marzo de 2019

Pimachiowin Aki – “La tierra que da la vida”, Canadá

Sitio cubierto de bosques boreales, surcado por ríos, constelado de lagos y humedales, forma parte de los territorios ancestrales de este pueblo indígena que vive de la caza, la pesca y la recolección. El sitio agrupa porciones de los territorios de cuatro comunidades anishinaabeg: Bloodvein River, Little Grand Rapids, Pauingassi y Poplar River. La compleja red formada por los sitios dedicados a la subsistencia, la vivienda y las ceremonias cultuales, así como por los itinerarios principalmente fluviales y lacustres que los enlazan, constituye un paisaje excepcional en el que se ha materializado la inmemorial tradición indígena denominada ji-ganawendamang gidakiiminaan (“conservar la tierra”), consistente en honrar los dones del Creador, respetar todas las formas de vida y mantener relaciones armoniosas con el prójimo.


Woodland Caribou Provincial Park
















miércoles, 20 de marzo de 2019

Conjunto industrial del siglo XX de Ivrea. Italia

Situado en la región piamontesa, el conjunto industrial de la ciudad de Ivrea ha sido el laboratorio de experimentación y producción de la empresa Olivetti, dedicada a la fabricación de máquinas de escribir, calculadoras mecánicas y computadoras de oficina. Además de una gran fábrica, el sitio comprende toda una serie de edificios destinados a albergar diferentes servicios administrativos y sociales, así como viviendas para el personal. Adriano Olivetti hizo venir a Ivrea a importantes arquitectos y urbanistas de la época. Entre estos estaban Luigi Figini y Gino Pollini, que, de 1934 a 1940 proyectaron la ampliación de la fábrica original, y de 1955 a 1959 el centro de servicios sociales. Los arquitectos Roberto Gabetti y Aimaro Isola, por su parte, son los autores de Talponia, sugestivo nombre dado al complejo residencial realizado entre 1969 y 1975 que, con su planta semicircular, se integra perfectamente en la colina.













viernes, 1 de marzo de 2019

Paisaje arqueológico sasánida de la región del Fars. Irán

El Fars, una provincia del sur del actual Irán, es cuna de la dinastía sasánida, aparecida a inicios del siglo III de nuestra era. Se cree que  es la zona originaria del pueblo persa y da nombre a la lengua persa. Los sasánidas reinaron en un territorio que, en su apogeo, abarcaba del oeste de Afganistán hasta Egipto, antes de sucumbir a la conquista árabe bajo el califato de los omeyas, a mediados del siglo VII. Hacia 208, Ardashir I se coronó rey de Balkh, reino vasallo de Partia, con el cual habría de enfrentarse y vencer. Hacia 226, se coronó Rey de Reyes, Šāhānšāh, dando fin a 400 años de Imperio Parto, al dar muerte a su último soberano, Artaban V, e iniciando la Dinastía Sasánida. Ardashir I reconstruyó y fijó su capital en Istakhr. Construyó el Castillo de Ghal'eh Dokhtar y el Palacio de Ardashir, ambos en la provincia de Fars, cerca de la antigua Gōr, actual Firuzabad. Sin embargo, Ardashir I mudó poco después su capital a Ctesifonte. Los reyes sasánidas usarían los palacios en Fars como residencias de verano. 








Situados al sureste de la provincia iraní del Fars, estos ocho sitios arqueológicos se encuentran en tres zonas geográficas: Firuzabad, Bishapur y Savestan. Este paisaje arqueológico, que se apoya en una explotación óptima de la topografía natural, atestigua la influencia de las tradiciones culturales aqueménidas y partas y de los intercambios con el arte romano, que tuvieron una importante influencia en la arquitectura y los enfoques artísticos del periodo islámico.